
Lleva algo especial en su pecho. Sí, llama la atención porque es muy joven para tenerla, aunque al conocer a Laura en Juniata me di cuenta de que posee muchas otras cosas que son atípicas para su edad.
Laura Nogueras lleva una lámina finísima y brillosa que divide su torso en meridianos. Debajo de esa línea de nacimiento, se resguarda un corazón único en su especie. Un corazón fuerte que late agradecimiento, honestidad, fuerza de voluntad y amor todos los días. Y, por fuera de lo común en una chica de 21 años, Laura tiene sentido de la justicia.
Nadie puede tocar su cabello con tijeras, excepto ella. Tampoco a sus amigos, o su orgullo español, así ella se encuentre lejos de casa. ¡Jooooooooder! Sí que sabe lo que quiere de la vida: poca sal, mucha fiesta, nada de excesos, adecuarse a las responsabilidades y un amor verdadero. Y también sabe fragmentar la corteza de un queso parisino en láminas perfectas -que no es un detalle menor-. Todos recibirán queso en cantidades iguales, algo así como una proclama o una extensión de su sentido de la justicia. Creo que la vida le ha enseñado a guardar algo para los demás, a nunca privarse de nada, y de jamás privarse de ser ella misma. Si fuese posible, creo que también partiría su corazón para cada uno de nosotros.
Sería mucho más difícil tratar de definirla a través de otra cosa que no sea su corazón, porque eso es ella, todo eso: un silencio pensante, un "buuuuueeeeeeeeno" conciliador, un gesto de cariño, un lugar a salvo para guardar secretos y amores, una sonrisa, una carcajada, silencios comprensivos, un abrazo caluroso, un lugar para meditar sobre la vida y entender que nada se le compara. Gracias por abrir esos espacios en nuestras vidas, Laura. Jamás nadie ha sentido una inspiración más grande que tu historia y tus buenas acciones, y tu bondad humilde. Son láminas y láminas de vida que se reparten para hacer de este mundo un lugar mejor.