sábado, 17 de octubre de 2009

A peticion de "Donia Cookie Claudies"



Ella sufre el Sindrome Arquitectonico, con una tendencia mas bien renacentista, que organiza todo a su tiempo, a su medida. Lo dificil es reconocer la medida. Las ocho de la manana puede ser mitad de jornada de trabajo -los maquetistas entenderan mejor este punto-, o puede ser hora de ir a dormir hasta el tiempo de entrega. Las siestas pueden prolongarse unas veinticuatro horas. Los planes se extienden y se arrollan. Todo es flexible. Todo se trata de tiempo en la vida de una victima con este sindrome infeccioso.


Vanessa esta agobiada por un virus tipo "R", que se evidencia fisicamente por las tonalidades rosadas a lo largo y ancho del cuerpo. Mientras habla, puede identificarse la presencia de repetidas "efes" al final de palabras agudas y unisilabas como "claro", "seguro" y "si", "no". Al final de toda frase, se le sucede un elevamiento circular de hombro derecho y un desplazamiento involuntario de cabeza que se une con la extremidad mencionada, al tiempo que sus labios esbozan un "Cachos!!!" divertido (notese un leve entrecerrar de ojos -que parece disminuir, en parte, la voluminidad de sus ojos por un instante-). Si bien el primer contacto con el especimen parece no tener represalias, debe senalarse que, durante el tiempo de incubacion del virus, puede sentirse un repentino impulso -valga la redundancia- a abrazar gente, y otros sintomas relacionados con la ternura y tendencia esporadica a colorear carteleras. De leyff.


"Yo naci en la epoca equivocada", dice Vanessa mientras senala un bus decorado en el alto estilo hippie-rococo. Acaso quiso decir que le gusta fumar cigarros "picantes"? Le gusta usar ropa holgada? Los hombres con barba descontrolada? Aun encontramos todo eso, sobre todo en Norteamerica, querida amiga. Volviendo al tema… Quien dejaria el diseno de su casa a una hippie reprimida? Es, acaso, parte del mismo padecimiento infeccioso? De todas formas, nos gusta su trabajo. Nos gustan sus carteleras. Nos gusta ver como combina el rosado con... el rosado. O el verde. El paso manso. Los ojos agotados de la trasnochada, rojos, pero brillosos. Y la forma en que abre sus brazos para recibir a sus amigos. Y ni hablemos de la cara que pone cuando encuentra sus cosas de nuevo. Y de Nuevo. Y de Nuevo.

1 comentario:

  1. te acordste de mi pedido? no puedo creer TE AMOOOOOOO!!! que lida sorpresa! jajaja me has hecho matar de la risa! eres mi escritora favoritaaa!!! por favor yo quiero ser tu representante cuando seas famosaaa! te quiero muuuucho amiga!:) Gracias!!!

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